Nueva incorporación al cast de “The mortal instruments” (2012)

By Alexiel

Quienes estén familiarizados con la saga The Mortal Instruments pueden saltear el párrafo, pero no está de más contar brevemente de qué trata esta saga que lanzó en mayo su cuarta entrega:

Para la pelirroja Clary Fray, una adolescente de 15 años que lleva una vida normal en Brooklyn en compañía de su madre y su mejor amigo de la infancia, nada será lo mismo después de conocer al cazador de sombras Jace Wayland. Cínico, fuerte y SEXY, introducirá a la protagonista a una realidad inundada por magos, vampiros, hadas y demonios de la que descubrirá formar parte de una forma que nunca hubiera sospechado. Cuando los secretos de su aparentemente mundano pasado comienzan a saltar a la luz, juntos se darán cuenta de que tienen mucho más en común de lo que hubieran deseado.

Como muchos otros best-sellers, la saga TMI está en proceso de saltar a la pantalla grande; ya el año pasado se conoció que la actriz Lilly Collins (por si les sonaba el apellido, ES hija de Phil Collins), conocida por su papel en “The blind side”, había sido confirmada para el rol principal. Todos felices hasta este punto. Pero sin duda, los seguidores (bueno, seguidoras) de la saga estaban más interesados aún por saber quien interpretaría la rubia y musculosa bomba que es Jace. El nombre que más fuerte sonaba era el de Alex Pettyfer, recientemente visto en “I am number Four” y “Beastly”, pero aparentemente el actor prefirió aceptar protagonizar una película en la que interpretará a un joven Channing Tattum,  stripper devenido en “famoso” actor de  de Hollywood.

Gran decepción para los fans de TIM, pero pocos sospechaban sobre quien recaería el codiciado rol de Jace: Jamie Campbell Bower, a menudo más recordado por su “I feel you,  Johanna” de Sweeney Todd, pondrá su esquelético, diminuto e insignificante cuerpo  para arruinar personificar  al cazador de sombras. Quiénes lo hayan visto en “Camelot” como el  Rey Arthur sabrán comprender la profunda indignación de los fans (de hecho, el fracaso de  Camelot merece un artículo aparte que pronto será publicado).