Hanna y Priest, los sangrientos estrenos del día

Los jueves son días de estrenos en las salas mendocinas, y hoy dos películas de acción desenfundan navajas en la cartelera: Hanna y Priest.

Hanna cuenta la historia de una muchacha muy particular (Saoirse Ronan), criada por su padre con una firmeza militar. Ex agente de la CIA, Erik Heller (Eric Bana) educa a su hija para ser la perfecta asesina, una suerte de Nikita a los 16 años (versión rubia, no la asiática actual). Es enviada en una misión que debe cumplir a rajatabla mientras es perseguida por la intrigante Marisa Wiegler (Cate Blanchett) que encabeza un ejército de espías dispuestos a detener (o capturar, no se sabe) a la pequeña femme fatale. Claro que la rectitud robótica para la que estaba entrenada comienza a quebrarse cuando su camino se cruza con experiencias típicas de la adolescencia (o sea, menos cuchillos y más amigas y chicos).

La película, de 111 minutos de duración, es dirigida por Joe Wright (Expiación, deseo y pecado, Orgullo y prejuicio) y cuenta con una banda sonora compuesta por The Chemical Brothers.

Recapitulando datos,  Hanna es un must see: excelentes actores (Saoirse fue nominada al Oscar por su papel en “The lovely bones, de Peter Jackson y Cate Blanchett se alzó con la codiciada estatuilla por “El curioso caso de Benjamin Button”), imponente banda sonora,  y un director que sabe cómo capturar a la audiencia en la vorágine dramática de los films en los que participa.

El otro estreno del día es Priest, adaptación del cómic coreano homónimo. La acción se desarrolla en un mundo alternativo en el que humanos y vampiros llevan luchando por siglos (cualquier parecido con Underworld es pura coincidencia). Un veterano sacerdote guerrero que vive oculto (Paul Bettany) se verá obligado a abandonar su retiro cuando su sobrina (Lilly Collins) es secuestrada por vampiros. Contará con la ayuda de otros humanos, entre ellos el novio de su sobrina (Cam Gigandet) y una futura Sacerdotisa (Maggie Q). También forman parte del reparto Stephen Moyer, Christopher Plummer y Karl Urban

El film, dirigido por Scott Stewart, llega a las salas en formato 2D Y 3D y su duración es de 87 minutos.