El bebé de Rosemary

Recomendamos un infaltable del cine de suspenso de los años 70, El Bebe de Rosemary. Dirigida por Roman Polanski en 1968, fue una de las primeras películas de terror que trajo lo sobrenatural como algo que no puede faltar en nuestras vidas. Protagonizada por Mia Farrow, John Cassavetes, Ruth Gordon y Sidney Blackmer, el filme es una adaptación de la novela homónima del escritor norteamericano Ira Levin, publicado en 1967.

La película comienza cuando Rosemary Woodhouse (Mia Farrow) se muda junto a su esposo, el poco conocido actor, Guy Woodhouse (John Cassavetes) a un antiguo edificio en Nueva York. El inmueble ha resultado una ganga, gracias a la muerte de su anterior dueña. Una vez allí, la joven pareja se instala y Rosemary, una mujer dedicada a su hogar y a su marido no ve la hora de tener un bebé. De a poco, y por razones inesperadas, la pareja entabla amistad con, Roman y Minnie Castevet, un matrimonio de edad avanzada que vive en el mismo piso. A medida que la historia avanza estos excéntricos vecinos irán mostrando mayor interés en la vida de la joven pareja, en especial en la inocente y frágil Rosemary.

Una noche, Rosemary se ve envuelta en un extraño sueño que le deparará algo que ella nunca se imagina. Al poco tiempo, ella descubre que está embarazada y a partir de ese momento extraños sucesos comienzan a suceder.

Una particularidad de este filme es que está narrado desde el punto de vista de la protagonista, por consiguiente, vamos descubriendo las cosas a medida que
la protagonista lo va hace. Pero al mismo tiempo, la trama se va completando cuando la historia avanza, lo cual nos permite prever algunos sucesos, e inclusive, por momentos, nos llegamos a preguntar cómo es posible que el personaje de Rosemary pueda ser tan ingenuo y se deje envolver por todo el misterio que la rodea, sin siquiera sospechar. También, como en todas las películas de Polanski, la historia avanza lentamente con poca acción hasta llegar al clímax de un thriller que juega con el misterio y la paranoia, más que con el terror mismo.

Algo muy curioso y que llama la atención, ya que está muy alejado de los clichés de las películas de terror, es que en esta cinta, a diferencia de otras, la acción se despliega en escenarios muy iluminados y ambientes urbanos muy cotidianos. Aunque el suspenso siempre queda complementado por la gran banda sonora que acompaña a lo largo de la historia.

Como es inevitable, toda película de terror-suspenso-sobrenatural trae consigo una serie de rumores y leyendas acerca de su realización. El primer rumor está ligado al edificio donde transcurre la historia. El Edificio Dakota, había sido elegido por Polanski para llevar a cabo la filmación, pero debido a que los dueños no dieron permiso, sólo las tomas hechas del exterior son del verdadero edificio. Algunos años antes, el mítico actor del cine de terror, Boris Karloff, había vivido allí; además junto a las puertas de aquel edificio, fue asesinado John Lennon. También habitó allí Edward Alexander Crowley, mejor conocido como Aleister Crowley, acusado de profeta y brujo negro.

Otro de los rumores de los que se ha hablado es aquel según Anton Lavey, fundador de la Iglesia de Satán y autor de la “Biblia Satánica”, participó de asesor técnico en la película e incluso interpretó el “papel principal” en la secuencia onírica de Rosemary. Este rumor resultó ser falso, y quien interpreta ese papel en la escena es Caly Tanner.

El filme obtuvo 2 nominaciones al Oscar, uno a Mejor Guión Adaptado y otro, a Mejor Actriz de Reparto a Ruth Gordon, quien se llevó la estatuilla.

En fin, El bebé de Rosemary, es un clásico del cine que hay que ver, sean amantes del género o no. Se dice que junto al El Exorcista (1973) y La Profecía (1976), conforman lo que se conoce como, la Santísima Trinidad del cine de terror y que tienen al Diablo como protagonista.