“Friday Night Lights”, un must de la series dramáticas

By Khaleesi

Hay series que, a pesar del tiempo, no pasan de “moda” y siempre logran conmover por los temas reales que tratan. Friday Night Lights definitivamente es una de ellas, por lo que se merece un espacio en este blog sólo para hablar de su genialidad. Para quienes jamás la han visto, podemos decir que la serie cuenta los dramas vividos en Dillon (Texas), un pueblo en el que absolutamente todo parece cobrar vida los viernes a la noche, día en que los Dillon Panthers, equipo local de fútbol americano perteneciente a la secundaria de la zona, compiten para ganar el campeonato estatal. Con la simpleza de tener como ambición retratar la vida real, es que entramos a conocer los obstáculos que cada uno de los protagonistas deberá enfrentar.

Es así como de a poco vamos conociendo a sus principales personajes, tales como Eric Taylor – mejor conocido como el coach Taylor– el nuevo entrenador de los Panthers, junto a su esposa Tamy e hija Julie; Jason Street, el quarterback del quipo cuyo futuro exitoso se ve frustrado tras sufrir un accidente en pleno juego y quedar en silla de rudas para siempre; Tim Riggins, el típico joven exitoso con las chicas y talentoso en el fútbol, pero con serios problemas familiares; Lyla Garrity, la animadora que tiene el mundo a sus pies y ve cómo de pronto todo se desmorona tras el accidente de su novio (Jason Street); Matt Saracen, el chico tímido con poca confianza que de un día para el otro se convierte en quarterback, mientras lidia con los problemas de hacerse cargo solo de su abuela; Smash, un jugador brillante con excesiva confianza en sí mismo que deberá enfrentarse a los problemas de racismo en Texas y Tyra, la chica rebelde de la escuela que desaprovecha su gran inteligencia hasta el momento en que decide cambiar el rumbo de su vida, entre otros personajes.

Como decía anteriormente, está comprobado que fue la forma real en que trataron cada uno de los dramas de los protagonistas lo que convirtió a Friday Night Lights en una serie con tan buenas críticas en todos lados. Comenzando como un libro titulado“Friday Night Lights: A Town, a Team and a Dream”  de H.G. Bissinge, la historia se convirtió en film en el año 2004 y en el 2006 la NBC decidió llevarla a la pantalla chica bajo el formato de serie. Hay que destacar que no fue fácil el camino que Friday Night Lights debió atravesar en la TV, ya que una vez finalizada la segunda temporada existió la posibilidad de cancelar la serie. Por suerte se llegó a un arreglo con DirecTV y la serie logró renovar para una tercera temporada. Lamentablemente, cinco años tuvieron que transcurrir para que obtuviera parte del reconocimiento que se merecía, ya que la última entrega de los premios Emmy no sólo Kyle Chandler se alzó con la estatuilla como Mejor actor en serie dramática, sino también ganó el premio a Mejor guionista.

Ahora sí, dicho todo lo importante sobre la serie pasamos a otro tema que me resulta bastante interesante: los actores lindos y sexys. Fuera de toda broma, no se puede negar que contaba con muy buenos actores, algunos poco o más conocidos y otros cuya carrera en el medio recién se iniciaba. Comenzando con las mujeres, voy a las cuatro actrices que personificaron los roles femeninos principales: Connie BrittonMinka KellyAdrienne Palicki y Aime Teegarden

En el caso de Connie Britton, su carrera en los medios es bastante extensa pero no hay dudas de que Friday Night Lights significó un gran salto en su carrera. El papel de Tami Taylor no sólo le valió nominaciones a los premios Emmy como mejor actriz dramática, sino que gracias a él obtuvo un reconocimiento que le ha permitido participar de varias películas por estrenarse, así como también uno de los roles protagónicos en American Horror Story, nueva serie éxito de terror del creador de Glee, Ryan Murphy. En cuanto a Minka Kelly, si bien la remake de Los ángeles de Charlie (Charlie’s Angels) que protagonizó hasta hace muy poco fue levantada (era TAN mala que podría escribir una nota solamente sobre eso) con tan sólo siete capítulos al aire, haber sido Lyla Garrity la colocó en el mapa mediático, por lo que consiguió varios papeles en películas así como también un lugar en cuanto ranking de las mujeres más sexys del mundo existe, por lo que seguro veremos más de Kelly muy pronto. Adrienne Palicki vio frustrado su protagónico como la Mujer Maravilla en una serie homónima cuyo piloto nunca salió al aire…la verdad es que siento cariño hacia Adrienne sólo porque Tyra era mi personaje femenino preferido, pero la verdad es que ella con el look de la Mujer Maravilla se asemejaba más a un drag queen que a la heroína amazona que todos conocemos; no obstante, dentro de poco la veremos como una de las principales figuras en el film de acción G.I. Joe 2: Retaliation. Finalmente, tenemos a la joven Aime Teegarden, quien una vez finalizada la serie ha sido elegida como protagonista de numerosas películas para adolescentes, así como también participó en la última entrega de Scream, estrenada este año.

En cuanto a los actores, creo que sería un tanto abusivo seguir hablando de mi amado coach Taylor, a quien le dediqué unas palabras en un post anterior (aquí) gracias a su prolífica carrera post- Friday Night Lights, por lo que voy a centrarme sólo en tres actores: Zach Gilford, Scott Porter y Taylor Kitsch (aclaración: el orden va de glorioso a gloria absoluta).

Zach Gilford logra enamorar a cualquiera interpretando al tierno de Matt Saracen, y tiene motivos para lograrlo. Más allá de su belleza física, ¿cómo no sentir eso por un personaje al que la madre lo abandonó, el padre prefiere estar en la guerra antes que con su familia, se hace cargo con mucho amor de la divina de su abuela y encima ama incondicionalmente a la hija del coach Taylor? Por suerte para mí- y supongo que para muchos otros- es uno de los actores que está siendo más requeridos en el medio. Además de realizar varias películas mientras la serie todavía salía al aire, se metió en la piel de un médico en la serie Off of the map y actualmente está grabando varios a estrenarse durante el 2012.

Scott Porter, mejor conocido como Jason Street, también está teniendo una carrera bastante interesante. Luego de su salida de la serie (no quiero lanzar ningún spoiler por si alguien aún no la ha visto, pero si fue uno de esos finales en los que se hacía imposible no llorar de felicidad) obtuvo un papel Caprica, otra serie pero esta vez de ciencia ficción (es una precuela de Battlestar Galactica), en el drama The Good Wife y actualmente podemos verlo como el idílico George Tucker en Hart of Dixie (ver sinopsis aquí), nueva comedia de la CBS que, al parecer, tendrá más de una temporada.  A todo esto hay que sumarle su incursión en el cine, aunque todavía no ha logrado allí papeles de gran importancia, cosa que sí ha ocurrido con su carrera televisiva.

Finalmente, y gracias a su total perfección, ha quedado para el final Taylor Kitsch, sin lugar a dudas el actor con mejor proyección en cuanto a carrera cinematográfica junto con el Kyle Chandler (coah Taylor). Creo que cualquier seguidor de Friday Night Lights puede coincidir en que después del coach, el personaje preferido es Tim Riggins. Tal vez cueste un poco entender cómo un joven que vive de fiesta, no estudia, ante cualquier acontecimiento dice “Texas forever” y encima está en un estado casi constante de ebriedad puede llegar a ocupar tal lugar, pero es así. Tim logra tocar el corazón de todos, casi podría decirse que en su eterna infelicidad radica la clave de su éxito…y también en la hermosa anatomía de Kitsch, obviamente. Luego de varias películas mediocres, obtuvo un papel con cierto reconocimiento tras interpretar a Gambito en la también mediocre X-Men Origins: Wolverine, pero por suerte las cosas cambiaron. Al poco tiempo se quedó con el papel del fotógrafo Kevin Carter en el drama The Bang Bang Club, y actualmente posee una lista interesante de films por estrenarse, tales como Battleship, Savages, Lone Survivor y, la más importante de todas, John Carter.

Concluyendo, Friday Night Lights es una de las mejores series dramáticas que he visto, y cualquiera que no se emocione cada vez que escuche al coach Taylor gritando su famoso “clear eyes, full hearts, can’t lose” sin emocionarse, debería comenzar a preocuparse seriamente por su humanidad.