Review: ‘La casa de las dagas voladoras’

Película: La casa de las dagas voladoras (Shi mian mai fu /House of Flying Daggers)

DirectorZhang Yimou 

GuiónZhang Yimou, Li Feng, Wang Bin 

RepartoZhang Ziyi, Takeshi Kaneshiro, Andy Lau, Song Dandan, Bojie Hao, Ying Liu, Qiang Li, Kun Wang, Liang Chen, Yang Wen

Siempre resulta una linda sorpresa sentarse a ver un film sin tener altas expectativas en cuanto al contenido para finalmente encontrarse con una gran película, y eso es lo que me pasó con La casa de las dagas voladoras, por lo que siento que es mi deber como fanática del cine recomendarla.

La historia  se centra en el año 859 d.C. durante la crisis de la dinastía Tang tras 241 años en el poder y cuyo declive se debe a su alto nivel de corrupción. Aprovechando la incompetencia del emperador y el creciente anarquismo en el pueblo chino, surge desde la clandestinidad un grupo que se hace llamar las Dagas Voladoras, dedicado a trabajar desde las sombras para quitarle dinero a los ricos y entregárselo a los pobres (unos Robin Hood de China, para ser más claros). Para hacerle frente a los intentos de derrocar al gobierno por parte de este grupo, los capitanes Leo y Jin se dedican a cazar a los miembros de dicho clan. Todo cambia cuando descubren que la supuesta hija ciega del antiguo líder de las Dagas Voladoras trabaja en un burdel, por lo que traman un plan para atrapar a todos: el capitán Jin debe hacerse pasar por un forastero que salva a Xiao Mei, la joven ciega, con el objetivo de que ella lo conduzca al lugar en el que se esconden sus enemigos anarquistas.

La casa de las dagas voladoras pic 2Hasta ahí la premisa, a grandes rasgos, con que parte el film. Dirigida por Yimou Zhang (Héroe, La maldición de la flor dorada), volvemos a ver el género wuxia, que trata sobre los caballeros o héroes de las artes marciales, en todo su esplendor, punto que resulta imposible no destacar. Con luchas coreografiadas por Ching Siu-tung -con quien el director también trabajó en Héroe y La maldición de la flor dorada–  nos encontramos ante un despliegue de peleas que sorprenden por su belleza, puesto que se asemejan más a una danza de la muerte antes que a un combate sanguinario  y grotesco. En este aspecto quien resalta notablemente es la hermosa actriz china Ziyi Zhang, dejando a cualquier espectador con la boca abierta no sólo por su belleza sino por mostrarse como una flor delicada desde que hace su primera aparición cuando en realidad es una guerrera tenaz con nada que envidiarle a ningún hombre.

En cuanto al guión, nada sobra ni falta. Cada uno de los personajes dice lo necesario que amerita cada momento, logrando que las dos horas que dura la cinta pasen rápidamente para el espectador. Nunca aburre, todo lo contrario, a medida que avanza la historia uno se encuentra ansioso esperando la escena siguiente para saber qué rumbo tomará cada personaje, qué es lo próximo que pasará. De hecho, una de las cosas interesantes de la película es ver cómo una historia que aparenta centrarse en la lucha termina convirtiéndose en una gran historia de amor.

La casa de las dagas voladoras pic 1Para lograr esto también se necesita de muy buenas actuaciones, y en este punto los tres protagonistas cumplen con creces su labor actoral, diciendo con sus rostros aquello que no está hablado hasta el punto de llegar a emocionar. Asumo mi fanatismo por el llanto, de hecho, no puedo considerar a alguien buen actor si una escena que amerita lágrimas no es bien realizada y en La casa de las dagas voladoras eso es lo que sobra. En el caso de Ziyi Zhang es genial ver cómo logra quebrarse luego de aparentar una frialdad extrema ante todo, y lo mismo ocurre con Takeshi Kaneshiro tras la evolución notable de su personaje de mujeriego a hombre enamorado, pero los laureles en este caso se los lleva el veterano Andy Lau. El actor chino definitivamente es el rey de la lágrima, pero no cualquier tipo de lágrima, sino que él tiene el poder de hacerte sentir su dolor y total desesperación puesto que al llanto le suma las excelentes expresiones de su rostro junto con la emotividad de su voz. Es una lástima que actores como éstos no tengan gran reconocimiento en occidente, aunque probablemente su incursión en este mercado sólo desperdiciaría su talento ya que parece que los orientales sólo obtienen papeles como maestros de Kung Fu o miembros de la yakuza.

Finalmente, en lo que respecta al aspecto técnico, resulta imprescindible mencionar la banda sonora y la fotografía. La música compuesta por Shigeru Umebayashi acompaña perfectamente cada una de las escenas, otorgando mayor dinamismo cuando hay pelea y dando su buena cuota de emotividad cada vez que es necesario. Por el lado de la fotografía, el director contó con el trabajo de  Xiaoding Zhao para la realización de dicha tarea. El fotógrafo tuvo una nominación en los Oscars  por su labor en este film y actualmente cumple la misma función en Flowers of War, nueva entrega de Yimou Zhang con la que busca competir nuevamente en los Premios de la Academia.

La casa de las dagas voladoras pic 3Concluyendo,  La casa de las dagas voladoras es una película que deben ver no sólo los amantes de las artes marciales, sino también todos aquellos que disfrutan de una buena historia de amor y venganza excelentemente contada y actuada, presentando a la vez personajes profundos cuya psiquis logra conocerse de a poco a los largo de toda la cinta. A ello hay que sumarle el despliegue visual que logra hacer de cada fotograma una verdadera obra de arte, lo que logra un producto creado para el disfrute de cualquier espectador.