Review: ‘Prometheus’

Prometheus banner

Película: Prometheus  

Director: Ridley Scott  

GuiónDamon Lindelof, John Spaihts  

RepartoNoomi Rapace, Michael Fassbender, Charlize Theron, Idris Elba, Guy Pearce,Logan Marshall-Green, Sean Harris, Rafe Spall, Emun Elliott, Benedict Wong, Kate Dickie, Patrick Wilson, Lucy Hutchinson, Giannina Facio

Finalmente llegó Prometheus, una de las tantas películas esperadas del año, arribó a los cines para entretenernos con ciencia ficción de la buena. Tras el completo hermetismo que se construyó alrededor de este filme desde su anuncio, y el creciente rumor de que la historia representa una “precuela” de Alien, el Octavo Pasajero (1979), Ridley Scott se las ingenió de buena manera para sumergirnos en ese universo futurista, donde el misterio se convierte en la principal fuente que da vida a esta película, y que siempre ha girado en torno a la historia de Alien.

Sin embargo, ese misterio que sustenta a la historia nos lleva a plantearnos más preguntas ya que pocas son las respuestas que podemos obtener. Al mismo tiempo, la esperada conexión con su predecesora de 1979, que le crispó los pelos a más de uno, no está a simple vista y requiere de una mirada muy atenta. No obstante, Prometheus logra mantenerse en pie, y es una muy buena película, con tremendos escenarios visuales, un ritmo excelente y un increíble reparto que nos mantiene expectante de lo que sucederá a continuación.

Prometeo comienza con una escena bastante particular, en la que vemos a una especie de humanoide en el planeta Tierra tomando un líquido fatal que termina rápidamente con su vida convirtiéndolo en cenizas. Sus restos se desvanecen y caen en el agua y es así como da comienzo a la vida en la Tierra. En un salto al futuro, en el año 2089 para ser precisos, un grupo de arqueólogos en el que se encuentra la Dra. Elizabeth Shaw (Noomi Rapace) y su colega/pareja Cahrlie Holloway (Logan Marshal-Green) han descubierto pinturas en unas cuevas que mantienen cierta relación con otras pinturas pertenecientes a antiguas civilizaciones, entre las cuales no había contacto alguno. A criterio de estos científicos, las pinturas representan mapas, y con ayudadel adinerado Peter Weyland (Guy Pearce) y su corporación, financia una expedición a bordo de la nave Prometheus para dar  a estos científicos la oportunidad de seguir el mapa hacia una luna distante, y así poder responder algunas preguntas sobre el origen de nuestra existencia.

A bordo de la nave se encuentra la fría Meredith Vicker (Charlize Theron), el capitán Janek (Idris Elba), el cínico geólogo Fiefield (Sean Harris), el inofensivo biólogo Millburn (Rafe Spall), y algunas personas más que deberán enfrentar el destino que les toca a medida que la expedición avanza. También, abordo se encuentra David (Michael Fassbender), un androide cuyos motivos están ocultos bajo una máscara de emociones hechas a medida y modales apropiados. Cuando la tripulación desciende de la nave para explorar el interior de la luna, llamada LV-223, se encontrarán con algo que no tenían pensado descubrir.

Hasta aquí voy a llegar con la sinopsis de la película ya que no quiero arruinar nada para quienes no la hayan visto. Como ya he dicho antes, la cinta provee varias respuestas y conexiones que atraviesan a todas las películas de Alien, por lo que los fanáticos de la saga van a estar muy satisfechos. Pero, una vez más, la cinta se sostiene por sí sola a la perfección, y logra contar una nueva historia sci-fi mucho más interesante y rica que su “secuela”, Alien.

Entonces, más allá de las respuestas que Prometheus pueda brindar, al mismo tiempo, construye toda una nueva historia. Una historia que tiene de trasfondo las grandes preguntas que el ser humano se ha hecho desde siempre. Acerca de las maravillas (y horrores) de la creación, y el lugar de la humanidad en el universo.  Preguntas que aún no tienen respuesta, y que el ser humano aún continúa tratando de responder, ya sea a través de la ciencia, la religión o la fe. Siempre se reduce a lo mismo: a obtener respuestas. El porqué de todo.

Entonces a partir de esta compleja trama, las conexiones con el universo Alien, se vuelven un poco innecesarias (por no decir que es lo menos interesante de todo), y ahí es tal vez donde se produce la división por parte de los fanáticos y críticos.

También dije previamente que gran parte de la historia está estructurada a partir del misterio. El misterio como arco narrativo, no siempre resulta confiable, ya que siempre estamos pendientes de lo que vendrá a continuación y no de lo que sucede en el presente. Sin embargo, en esta película funciona bastante bien, ya que la búsqueda de respuestas es el centro de todo.

Todos los actores que forman parte de esta historia, dan excelentes actuaciones en todos y cada uno de sus roles. Pero a pesar del sólido trabajo de todos los involucrados, nadie lo hace tan bien como Noomi Rapace y Michael Fassbender.

Para decirlo de esta forma, el personaje de David, el androide interpretado por Fassbender, es lejos el mejor de todos. Ya de por sí, el hecho de haya un androide a bordo de una nave repleta de humanos, lo hace resaltar enseguida. Un robot moldeado a semejanza del personaje T.E. Lawrence de Lawrence de Arabia, una película que David mira y cita sus líneas a lo largo del filme. La ambigüedad que porta este personaje es colosal, hasta el punto de dudar de su naturaleza. Su forma de actuar puede parecer extraña y un poco atemorizante, pero no es bueno ni malo y esto se refleja gracias a la gran actuación que brinda el actor.

Del mismo modo, al personaje de Rapace también se le da el espacio suficiente para explorar sus emociones, con algunas escenas brutales que deberá afrontar para sobrevivir. Por supuesto, como en toda película del género, se repiten ciertos estereotipos de personajes. Tal es el caso de Idris Elba, que interpreta al heroico capitán, y Theron que da vida a Meredith Vickers, una empleada de la Corporación Weyland, cuya frialdad y rigidez la convierten en una especie de villana.

Desde lo visual, la película es impecable. Este largometraje fue completamente filmado usando cámaras 3D, y en buenas manos, no cabe duda de que ayuda a la experiencia cinematográfica. Personalmente no vi el filme en 3D, pero estoy segura que vale la pena pagar por ello. La cinta cuenta con numerosos paisajes y amplios escenarios interiores del ambiente alienígena que no pasan desapercibidos por nadie.

Mi sensación al ver Prometheus es que es altamente entretenida y engancha de principio a fin, ya que siempre nos estamos preguntando qué viene después. Pero lo mejor de todo es el trasfondo que porta la cinta. Es una de esas películas que no es sino hasta un tiempo después de haberla visto que nos comenzamos a hacer preguntas. Preguntas sin respuesta que no sólo quedan del filme, sino que constituyen las grandes preguntas de la humanidad.

Prometheus- Michael FassbenderA la hora de encontrar respuestas a estos grandes interrogantes, la película se queda algo corta, ya que como bien dije al comienzo, salimos con muchas más preguntas que respuestas. Es decir, el guión tiene muy en claro qué es lo que quiere explorar (la compleja relación entre el creador y su creación) pero nunca llega a desarrollar un argumento fuerte y sólido en torno a ello. Uno de los temas que también sale a flote de la mano de David, y es muy interesante, es lo que sugiere que los padres quieren matar a sus hijos y éstos quieren matar a sus padres, y que esto lidera el curso de la evolución. Esta especie de tesis inacabada es una de las varias ideas que espero ver completada en lo que, con suerte, será una segunda parte de esta película.

Originalmente, Ridley Scott tenía planeado hacer una precuela de Alien en dos partes, para luego convertirse en lo que hoy es Prometheus. Una película con ADN-Alien. Y en numerosas ocasiones Scott ha mencionado su fascinación con el “Space Jockey” de Alien, el gran alien muerto que la tripulación del Nostromo encuentra en el planetoide LV-426. Para los que no recuerdan (o no saben), el space jockey (o el Piloto) es un ser de aspecto esquelético de gran tamaño integrado con el material de la silla. En la película del 79, el pecho de la criatura tiene un hueco abierto, del que luego sale el famoso “facehugger” (o atrapacaras – una especie de larva alienígena). Otro de los puntos en común con Alien, y que quedan a la especulación y maquinación por parte del espectador.

Prometheus 01Por último, nos deja con la reflexión acerca de lo que somos como raza humana. Y en este punto vuelve a jugar un papel fundamental el personaje de Fassbender porque a través de él exploramos gran parte de lo que significa ser humanos. Los humanos somos seres destructivos, nos creemos dioses y dueños de todo. Y algo que deja muy en claro la película es que no hay límites, nunca nos conformamos con nada. ¿Hasta dónde es capaz de llegar el ser humano con tal de obtener respuestas? ¿Qué es capaz de hacer? Y como siempre, nos creemos dioses. Dioses que todo lo podemos crear y controlar a nuestro antojo. Creaciones que a la larga terminan escapando a nuestro control. Y esto está plasmado a la perfección, y lo van a notar en la película.

En fin, creo que todos estos grandes interrogantes y temas profundos es lo que hace que Prometheus sea una muy buena película, especialmente porque nunca deja de ser un filme de ciencia ficción, sino porque tiene otras intenciones. Personalmente creo que una película logra su cometido cuando provoca alguna emoción o lleva a pensar o reflexionar sobre algo al espectador, y ésta definitivamente lo logra.

Me hubiera gustado traer a colación muchas de las teorías y especulaciones que surgen a partir de los interrogantes que plantea la cinta, pero no quiero bombardear con spoilers. Así que en el transcurso de esta semana, voy a postear un artículo con algunas posibles teorías y especulaciones de lo que podría significar la película, o a dónde nos puede conducir la segunda parte. Y por supuesto, las conexiones con la originalísima Alien. 

Deja un comentario